MirandaDISCURSO DEL DR. ÁNGEL MILLÁN,  PERIODISTA Y ABOGADO EN EL ACTO ESPECIAL DEL NATALICIO DE DON FRANCISCO DE MIRANDA. DÍA 28 DE MARZO DE 2016, DÍA  DE LA  MASONERÍA EN VENEZUELA

LUGAR: Plaza Miranda  Barcelona 10.AM.

Se cumplen 266 años del natalicio de  Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez, impoluto luchador contra la naturaleza de su entorno. También se celebran 216 años de la primera vez que El Precursor trajo el tricolor nacional e igualmente en julio de se conmemoran 200 años de su muerte. Tendremos 365 días recordando al venezolano más preclaro de nuestra historia, al Gran arquitecto de la independencia en América.

Paladín primigenio de toda la rebeldía venezolana, Miranda emergió con su rebeldía antes de las rebeliones de Gual y España, José Leonardo Chirinos y Francisco Javier Pirela y de todos los intentos nacionales por la independencia del pueblo..

Irrumpió cuando el universo vivía un  escenario de magnos conflictos y grandes revoluciones, entre ellas la industrial portadora de un acelerado y productivo desarrollo  científico que presagiaba la proximidad de la modernidad y el asomo  de la guerra de  independencia de los Estados Unidos )1776), y de la revolución francesa (1789 que produjo un evidente desarrollo en las ciencias y el arte en un período calificado como  “el siglo de las luces.“ porque ratificó la fortaleza de la razón contra las supersticiones  y los cultos religiosos, En ese siglo 18 Franklin creaba el pararrayo, las escrituras de Voltaire convulsionaban al mundo, Montesquieu daba a conocer “El Imperio de las leyes”. Esas convulsiones planetarias lo convirtieron en blasón de un pueblo de mestizos y pardos sometidos por un gobierno timocrático.

“Blancos de orilla” llamaban los mantuanos a la familia Miranda debido a que su padre era canario, término aplicado a los no originarios de la Península, ni de la casta gobernativa. Su padre luchó contra esas miserias hasta establecer una empresa competitiva al poder de la Compañía Guipuzcoana. La firma paterna logró fortuna pero el cabildo seguía  tildándolo de “mercader indigno.”  Miranda creció en esos contextos triviales sin mermar su rebeldía que rompió arquetipos de desigualdad social donde los pobres eran más pobres, y los ricos más ricos.

Más temprano que tarde el culmen del futuro Precursor casi explotaba frente a aquellas manifestaciones que asolaban al pueblo y se afanaban sobre una población hastiada de la más feroz misantropía capitaneada por castas mantuanas que se autoproclamaban dueñas absolutas de un poder omnímodo, inconmensurable.

En 1771 marcha rumbo a España para aprender matemáticas, arte militar e idiomas. Cursa trigonometría, algebra, geometría, poesía, comedia, gramática. Intensifica el aprendizaje en las culturas idiomáticas  haciéndose políglota, dominador de inglés, francés, italiano, alemán, ruso, árabe y traducía latín, griego y por si fuera poco, se educó en teoría y ejecución de instrumentos musicales como la  flauta. Miranda poseía la convergencia de las ciencias  y las artes.

Ingresa como Capitán del Regimiento de infantería de la Princesa en Madrid dirigido por Juan Manuel Cajigal y Monserrate, bisabuelo del ilustre barcelonés del mismo nombre. Durante seis años permanecen en España pero su vida intelectual abarcaba mayores campos leyendo a los mejores autores de su tiempo, Rosseau, Maquiavelo, Montesquieu, Julio César, Virgilio, Lord Bolingbrke, y de Las Casas. En 1774  actúa exitosamente en la toma de Melilla al norte de África. Participa en el desembarco de Argel dirigido por un general irlandés quien fracasa por una trampa. Miranda salvó su vida llegando a tiempo a una de las naves de la expedición. Más tarde acrecentó su ejecutoria en favor de Francia como jefe del ejército al norte en Bélgica  consiguiendo la entrega de Amberes.

Se incorpora a la política en París militando con los girondinos, 175 diputados intelectuales con poder financiero líderes  de la Asamblea y Convención Nacional. Político, diplomático, músico, poeta, políglota y masón de corazón profundo. Su composición orgánica estaba diseñada  para ser un Dios del Olimpo.

No existe venezolano más vilipendiado ni hostigado tan ominosamente como Miranda. Fue víctima hasta el acoso de esa  infernal maquinaria eclesiástica llamado del Santo Oficio de la Inquisición cuya primera muestra de horror en 1781 fue quemar vivos a seis personas en Sevilla. Miranda padeció las peores ignominias. Sobre él cayó el desencadenamiento de la perversión humana:

Caracciolo Parra Pérez escribió: “Es el prócer de nuestra independencia sobre el cual se han escrito más mentiras, se han inventado más leyendas y se han creado más fantasías”

 

JUICIOS EN SU CONTRA

Entre 1781 y 1783  enfrenta un juicio en la Corte de la Inquisición de Sevilla. En combinación con su jefe  Juan Manuel Cajigal y Monserrate. Gobernador de Cuba buscando sortear la dificultad, recibe la orden de trasladarse a Jamaica el 14 de agosto de 1783. La estrategia esta centraba en  canjear prisioneros españoles en poder de Gran Bretaña. En dos meses logró su objetivo aunque su viaje tenía otro motivo: investigar la operatividad del ejército inglés para trasmitirla a sus superiores..

A pesar del triunfo del venezolano, el ministro de Indias envió recriminación al gobernador por su adhesión a Miranda. Nuevamente el gobernante español lo defiende. El Precursor durante su estada en Jamaica  se había hecho respetar por los ingleses, muy especialmente por su gobernador  que a través de un correo al Gobernador de Cuba lo elogió. Cajigal sigue protegiendo  a Miranda del juicio  y lo envía a  rescatar Las Bahamas. Allí Miranda usa su poder disuasivo logrando la  rendición, circunstancia no impidió su arresto el 8 de agosto de 1782.

Regresó a Paris en 1792, con la revolución en efervescencia. Seis meses después se incorpora al ejército del norte de Francia a las órdenes de Dumouriez. Francia había declarado la guerra a Austria, Prusia y Holanda. El 12 de septiembre se le encargó la seguridad del ejército francés  que usaría ese territorio camino al cuartel general ubicado en Verdún. Cuando los austríacos marchaban a la conquista de París, el generalísimo les detuvo obligando la huida del enemigo. Esa fue la primera victoria  de la revolución contra los invasores.

La batalla de Valmy el 20 de Septiembre de 1792   uno de sus más relevantes triunfos en Europa agiganta su jerarquía militar.  Miranda dirigía el ala izquierda de la tropa  y su combatividad produjo la retirada del adversario. Valmy fue la segunda victoria de los franceses en ocho días. Tras el combate lo ascendieron a Tte. General declarándole ciudadano francés. Un día después se proclamó la Primera República de Francia.

El juicio en el tribunal revolucionario fue extremadamente impropio. Los diputados Robespierre y Dantón pedían la guillotina para Miranda acusándole de ser cómplice de la traición de Domuonier. Fue arrestado y llevado prisionero a tres cárceles francesas: “Le Force, Le Consergerie y Les Magdelonettes. El proceso ante centenares de gentes que lo creía culpable, duró 11 sesiones sin embargo, en cada uno de los debates Miranda ganaba mayores simpatías del pueblo que comenzaba a sentirlo inocente. Finalmente absuelto por unanimidad salió en hombros de la gente ..

Su talento en las audiencias del procedimiento permitió que fuera absuelto por unanimidad de los magistrados y cada uno de ellos junto a su decisión colocada frases de elogio por la elocuencia  y cuando salió el tribunal fue llevado en hombros a su casa”, dice en sus memorias Luc Antoine Champagineux, ex funcionario del Ministerio del Interior francés, compañero de Mirada en Le Forcé.

El general Daniel Florencio O Leary, edecán de Bolívar y de Antonio José de Sucre, apuntó: “Aunque él  se enorgullecía de ser soldado, sus batallas más grandes  fueron libradas con su pluma.”

En la ciudad de la nobleza rusa: San Petersburgo, conoce a su Majestad Catalina II a quien impacta con su sapiencia  narrativa y modales refinados. La Reina zarista lo halaga y condecora, y además, le autorizó para usar el uniforme de Coronel del ejército de los coraceros de la ciudad.

Jacques Pierre Brissot, distinguido político y escritor francés, militante de los girondinos creía en la necesidad de acabar con el régimen español, por eso escribió a Dumouriez asegurando  que el hombre para esa empresa debía ser paladín de la libertad: “Usted lo conoce, lo estima y lo quiere, es Miranda”…El nombre de Miranda le merece un ejército y su talento, valor y carácter, todo nos garantía el éxito”.

Detrás de cada hombre grande hay un dejo de romanticismo y Miranda, poseía esa característica. Era sentimental por excelencia, Pasaba largas horas ejecutando maravillosamente su flauta. Fue tanta la pasión por ese instrumento que , incluso fue amigo de Haydn, el famoso músico del ciclo clásico, padre de la sinfonía a quien acompañó con el piano y la flauta.

MIRANDA MASÓN

Celebramos el día nacional de la francmasonería en Venezuela en honor al Precursor. Creo útil hacer consideraciones sobre la francmasonería universal  y su influencia en Miranda.

Durante el siglo XVIII, en Europa, los templos masónicos además de centros filosóficos del saber fueron emblemas de libertad. Desde las logias se elevaba el nivel cultural de la humanidad porque eran escenarios para el debate de los pueblos y  se diseñaron campañas militares por la libertad.

En aquel Siglo de las Luces, hacerse masón no solo era honroso, representaba una enorme distinción, por ello ingresaron a la masonería científicos, reyes, libertadores, intelectuales, políticos sacerdotes y hasta papas,

Desde la Gran logia de Inglaterra se adelantó la formación de núcleos humanos extendidos a todas las colonias americanas e inglesas, vale decir, desde 1772, en los ejércitos ingleses existían focos masónicos cuya misión era unir  soldados rasos, con oficiales subalternos y superiores.

Hubo una marcada presencia de las salas del arte para abrir  sus puertas en apoyo  a las ansias de libertad en el mundo, entre esos hijos de la luz brillaba Benjamín Franklin, Gran Maestro en la logia de París entre 1.779 y 1791 quien se dedicó  a unificar el tejido social de la población.

No debe sorprender entonces que un hombre con la tipología del Precursor, de pensamiento independiente, de los vastos conocimientos de las ciencias, escapase a las bondades que la Orden  que  portaba  con un atractivo idealismo patriota como  única filosofía filantrópica. En los recintos de la masonería los colonos adquirieron conciencia de libertad  grabándose en sus mentes una frase que simboliza la luz del mundo: Los derechos del hombre

Necesariamente en una disertación de esta naturaleza, no podemos obviar el enorme predominio de la masonería sobre el nacimiento y consolidación de la sociedad americana. No hay límites para  ponderar ni comprender la  deuda de ese país con la  fraternidad filosófica.

“Ni los historiadores generales ni muchos de la fraternidad desde los días de las primeras convenciones constitucionales, han comprendido cuanto debe la nación americana a la masonería  y el papel tan importante que cumplió en el nacimiento de la Nación y en el establecimiento de los hitos de esa civilización. Sería largo enumerar los aportes de los hijos de la luz al desarrollo de Estados Unidos, simplemente para resumir diremos: el primer presidente, primer vicepresidente, primer presidente de la Corte Suprema y el primer Canciller de la República pertenecieron a las logias masónicas”, dijo un famoso escritor masón

La juramentación de Washington fue otro hecho alegórico a la influencia del arte real. Se registró el 30 de abril de 1789 y el encargado de tomar juramento fue Robert Livingston Gran Maestre de la Gran Logia de Nueva York, presidiendo la Gran Logia de San Juan de Nueva York, por su parte el maestro de ceremonia era otro masón el general Jacob Morton, entretanto su escolta el Gral. Morgan Lewis también masón. La biblia usada en esa ceremonia era de la logia de Saint John de Nueva York. Washington en ese momento Gran Maestre de la logia  de Alexandria en Virginia. La trascendencia de la masonería en América está marcada por el acontecimiento histórico  del 18 de Septiembre de 1793. George Washington, colocó la piedra angular en el edificio del Capitolio mediante una ceremonia eminentemente masónica presidía el acto la Logia de Maryland. Para el ceremonial el primer Presidente de Estados Unidos usó el mazo, la trulla de plata, la escuadra y el nivel, depositados actualmente  en la Logia N° 5 de Potomac  distrito de Columbia. El mandil y la faja que portaba permanecen en la logia de Alexandria Washington, Su oración estuvo acompañado de canticos masónicos mientras colocaba sobre la piedra  una placa y a su alrededor recipientes con maíz, vino y aceite, simbolismos  del ritual masónico.

Por razones de tiempo  no podría mencionar los nombres de los grandes hombres de la Orden, sin embargo cito algunos de ellos: Einstein, Nostradamus, Da Vinci, Santo Tomás de Aquino, Oscar Wilde, Lafayette, Dantón, Sieyes, Camile, Demoulins y en América, Washington, Jefferson, Franklin, Miranda, Bolívar, Franklin, Juárez, Sucre, San Martín, Martí, Bello, Mac Gregor, Ricaurte, Landaeta, Páez, Soublette Urbaneja, Delano Roosevelt, Truman, Jefferson. Algunos de ellos amigos de Miranda, vcrearo9n un nuevo mundo.

Jorge VI Monarca del Reino Unido durante 16 años dijo: “La francmasonería ha sido una de las influencias más importantes  de mi vida”. 

Hablemos ahora de la pasión de Miranda por la masonería. El temple y el carácter de Miranda estaban insuflados por un espectro divino anidado en su pecho  que dirigían sus pasos a la inmortalidad. Se trataba de un hombre libre sin ataduras ni mitos, fanatismos o dogmas.  Su postura se hacía sentir con la elevación de su espíritu alimentado por la moral universal masónica.

Al parecer, Miranda recibe la luz en la logia de Filadelfia en 1783 apadrinado por el general francés Marco José Lafayette, gran maestro. La condición de aprendiz la obtiene en Londres y de gran maestro en Francia.

En esas tenidas en Londres, O’Higgins narró a Miranda la leyenda de  Lautaro,  jefe indígena araucano reconquistador del territorio de Arauca donde logró defender la libertad de sus compañeros de raza costa de su vida. Miranda homenajeó al héroe chileno fundando la logia Lautaro de Londres en 1797 conocida como la Gran Reunión Americana o Logia de los Caballeros Racionales, la cual tuvo filiales en varias ciudades, entre ellas Cádiz, Chile, Uruguay, Argentina, etc.

Peregrinó por logias escandinavas, templos y fortificaciones en Noruega y Dinamarca  que eran instituciones mantenidas por la Orden. En las logias no reciben a los profanos sino  en los días de las “tenidas blancas”, saben muy bien los masones.

Historiadores elogiaron su paso por pronaos de Estados Unidos, en algunas de ellas sostuvo conversaciones con Washington y otros personajes influyentes  dejando huellas y caminos para la elevación del espíritu. Si había alguna duda sobre ´su situación como masón puro, el Dr. y Gran Maestro de la Orden José Tomas Uzcategui hace 66 años acabó con el titubeo al mostrar documentos que prueban su condición de hijo de la luz.

Miranda investía  luz propia y carisma espectacular. Parecía personaje fuera de su tiempo. Su sueño era un gran estado multinacional. Napoleón dijo de él:

Es un quijote a quien arde en el pecho el fuego sagrado del amor a la libertad”.

SUS ULTIMOS AÑOS

Antes de 1811 vino dos veces a Venezuela por Ocumare de la Costa y la Vela de Coro fracasando en ambas mientras Miranda enarbolaba por primera vez el tricolor patrio. la iglesia católica dijo al pueblo que era traidor y hereje. A Londres fueron Bolívar, Bello y López Méndez a ofrecerle la jefatura de la revolución. En La Guaira su arribo y hubo  una enorme fiesta.: “fue aclamado por todos, padre y redentor de la Patria”, dice Pérez Bonalde. Cuando llegó a Caracas lo eligieron  Presidente de la Sociedad Patriótica  y  diputado por El Pao de Barcelona en el Congreso Constituyente  de 1811.  Era una genialidad que trasmutaba las más extraordinarias visiones. Era como el faro lejano atisbando la cara del marino perdido en medio de la tormenta.

Mariscal de campo en Francia, coronel de España, Estados Unidos y Rusia, generalísimo y Almirante en los ejércitos de Venezuela este insigne venezolano participó activamente en la creación de la Primera República y tócale dirigir los destinos de Venezuela durante 14 meses y un día, entre el 25 de abril de 1812 y el 26 de junio de 1813. Aquí fue víctima de dos traiciones que le costaron la vida. La capitulación que Monteverde incumple, y la inexplicable detención  por  parte de  Bolívar. Permítanme soslayar este capítulo. No hago referencia alguna porque evito herir susceptibilidades.

“La capitulación de Miranda es el primer atentado contra las leyes de la guerra, contra los fueros de la humanidad”, escribió Laureano Vallenilla.

Lo demás es historia conocida. Preso en La Guaira durante tres meses luego enviado encadenado por ocho meses al castillo de Puerto Cabello. Desde allí pidió cumplimiento de los términos de la capitulación la respuesta fue trasladarlo con grillos a Puerto Rico, ergástulas donde permaneció 18 meses hasta 1813. Finalmente Cádiz.  Después  de 18 meses en La Carraca preparaba su fuga,  aún con los goznes en sus pies, devino un ataque de apoplejía. El preámbulo de su muerte fue una larga agonía que concluyó  el 14 de julio de 1816. Sus restos lanzados dentro de una fosa común en la misma ciudad española, aún sin identificar. Su cenotafio vacío espera en el Panteón. “Miranda murió con exceso de virtudes” afirma Rumazo González:

Político, diplomático, músico, poeta, políglota y masón de corazón profundo, su composición orgánica estaba diseñada  para Dios del Olimpo. Así como Sucre desafiaba los volcanes de Pichincha, Miranda retaba espacios minados por sus enemigos.  Era digno ícono para la mitología griega.

En el campo de Valmy erigieron una estatua en su honor. Su nombre aparece en el arco de triunfo de París. Un retrato suyo cuelga en la galería de personajes del Palacio de Versalles, pero, en Venezuela, su cenotafio en el Panteón Nacional todavía está vacío. Como epílogo expresamos: Bolívar, Mariño, Arismendi, Páez,  Sucre, Urdaneta, Bermúdez, solo aprovecharon los surcos abiertos por Francisco de Miranda para cumplir sus objetivos.

Una frase pronunciada por Miranda tiene hoy enorme vigencia:

“Entre las diversas maneras de matar la libertad no hay ninguna más homicida para la República que la impunidad del crimen o la prescripción de la virtud”

La Gloria de Miranda
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