AL:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

 

 

Quiero primeramente agradecer la presencia de todos ustedes hoy aquí, Autoridades civiles, Ciudadanas, Ciudadanos,  Mis Venerables Maestros, Mis  QQHH Vigilantes, mis Queridos Hermanos, Cuñadas, Sobrinos y amigos presentes, además quiero expresar el honor y el orgullo que siento por haber sido escogido para esta sublime misión, la cual no es más que traer un poco de historia a este día en donde se conmemoran 267 años del Natalicio del Querido Hermano Francisco de Miranda y a su vez Día Masónico Nacional; decretado así en fecha de 01-01-1950 por el Ilustre Hermano José Uzcategui Muy Respetable Gran Maestro de la MRGL de la República de Venezuela para entonces.

Año tras año, nos reunimos jubilosos a celebrar estos dos grandes acontecimientos y esto es simplemente el homenaje que humildemente le ofrecemos los masones al Venezolano Universal, precursor de la independencia y padre de la Masonería latinoamericana.

Don Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez es el precursor de Nuestra Independencia, creador de nuestra bandera tricolor y estructurador de nuestra nacionalidad, Varón que dio prestigio a su patria y a nuestra Institución en todas las facetas de su magnífica y fecunda existencia. Por esto, es un deber ineludible de nuestras logias, rendir un tributo a la memoria de este gran hombre, adalid de la gesta emancipadora, que dio independencia y libertad a Venezuela y varios países hermanos.

Cabe destacar que Miranda nunca habló  de un País en particular, sino del continente americano, ese continente que tanto añoro en su peregrinar por Europa, donde dejó constancia de su talento, su capacidad, su audacia y su estrategia como militar.

Nace en Caracas el 28 de Marzo de 1750, de padres Canarios, es el primer Miranda nacido en tierras Venezolanas. Hizo sus estudios en su ciudad natal, en la Academia de Santa Rosa y en la Real y Pontificia Universidad. En 1771 parte para Europa a continuar sus estudios y al año siguiente se enrola en las milicias españolas; lucho no solamente en la Península Ibérica, sino también en África.

En Francia se alista en el ejército que salió para EE.UU. a combatir por su independencia. En 1783 regresa, recorre toda Europa y luego sirve como Mariscal de Campo y General de Brigada en el Ejercito Francés, pelea victorioso en Bélgica y Prusia y queda por su lucha en pro de la Libertad grabado su nombre para siempre, en el imponente Arco del Triunfo de Paris.

Desde EE.UU. en 1806 prepara la expedición para liberar a Venezuela misión que lamentablemente fracasa, pero a los 4 meses llega a la Vela de coro y hace flamear por vez primera nuestro tricolor patrio, en tierra venezolana.

El 25 de junio de 1812 Miranda, luego de muchos intentos por consolidar la unión entre los patriotas y la formación de lo que sería la Nueva República, tiene que capitular, lo apresan sus propios compatriotas y es entregado a los realistas, llevado con grilletes a España, donde en condiciones infames muere en Cádiz en la Prisión de la Carraca en 14 de Julio de 1816, acompañado solamente por su fiel sirviente José Morón.

Pero recordemos y ampliemos más, sobre la personalidad y la gesta de este ilustre venezolano.

A parte de ser un vanguardista de la revolución, Miranda es el hombre de la cultura y del arte; es un distinguido músico y amante de la lectura. Posee un archivo de todos los programas de música y teatro, afición que cultivaba desde su juventud. Dominaba el latín y el griego, era docto en gramática, filosofía y teología. Se perfeccionaba cada día en lo militar, lo político y lo diplomático. Viajero incansable, que el mismo afirmaba:

 “la experiencia que el hombre adquiere, visitando y examinando personalmente con inteligencia prolija el gran libro del Universo, las sociedades más sabias y virtuosas que lo componen, sus leyes, gobierno, agricultura, política, comercio, arte militar, navegación, ciencia, arte… es lo que únicamente puede sazonar el fruto y completar en algún modo la obra magna de formar un hombre sólido”.

El es un soñador que luchará sin descanso para hacer realidad sus sueños. Pero también es triunfador, porque como dice Miguel A. Cornejo, Triunfador es quien reconoce que ha nacido para llegar a la cima, quien ante el fracaso se agiganta y se desafía mas allá de sus posibilidades; quien se compromete en cada acción que realiza y sin titubeos se entrega con todas sus potencialidades, quien vive intensamente el espíritu de excelencia y lo refleja excediéndose positivamente en todas las acciones que realiza; quien no contabiliza sus pérdidas, pues siempre arriesga todo por lograr el éxito. O por qué no? Como bien lo dijo Federico de Prusia… “El hombre que pone corazón en lo que hace, consigue recursos donde los incapaces se dan por vencido”

A pesar que Miranda fracasa en los hechos prácticos de Venezuela, vence en la Historia, Triunfa, porque ante la posteridad y para los siglos es El Precursor, representa cabalmente a toda América, representa a las virtudes y potencialidades de una nueva nacionalidad. Su biógrafo José Nucete dice: no solo es el guerrero de libertades; es el diplomático, el político, el intelectual. Es el enciclopedista de América, el civilizador. Sociedades científicas y literarias le honraron en Europa. Su nombre está inscrito en el Arco del Triunfo, en París, como uno de los generales de la revolución Francesa. En el campo de Valmy, Francia, se le ha levantado una estatua. De él dijo Napoleón Bonaparte: “es un Don Quijote, con la diferencia de que no está loco; este hombre tiene fuego sagrado en el alma”

En el Panteón Nacional, de Caracas, un cenotafio abierto permanece vacio.

Ahora bien, Queridos ciudadanos, Queridos Hermanos, Queridos Amigos, al revisar la vida y los hechos históricos de nuestros Próceres, al analizar sus pensamientos, y evaluar sus sacrificios, tenemos necesariamente que reflexionar sobre el mal manejo que hemos hecho de esa herencia de Libertad, de Democracia, de Moral y Virtudes Ciudadanas.

Vivimos en un tiempo donde una serie de eventos Sociales, Económicos y Políticos han desvirtuado la verdadera definición de la democracia, una lucha de poderes y ambiciones se han adueñado de las conciencias, inescrupulosos personajes han levantado imperios económicos cuyas bases son la pobreza y las necesidades del pueblo, nuestras naciones se han llenado del germen de la corrupción, sin embargo, hay un pueblo que sigue levantándose cada mañana a trabajar por el país que soñaban personajes como Miranda, ese pueblo aun lleno de Fe y Esperanza merece que todos trabajemos unidos, que cada uno de nosotros se tome en serio el papel de ciudadanos, con responsabilidad, tesón, y haciendo siempre el mejor esfuerzo, porque la semilla que sembremos hoy serán los frutos de nuestros hijos mañana. Nuestro país vive el momento más importante de su historia, tan importante como el de su independencia del Imperio Español, la diferencia es que ahora la lucha es por la independencia de nuestras conciencias, la emancipación debe ser intelectual y espiritual, debemos comenzar por nuestros actos cotidianos, por nuestros pensamientos, debemos comenzar a pensar en el bienestar colectivo, romper las cadenas que nos atan al egoísmo, solo así rendiremos tributo a esos Hombres que se levantaron en armas para darnos la Libertad.

Hermano Francisco de Miranda, hoy hacemos este humilde homenaje en virtud de la herencia intelectual, espiritual y política que nos dejaste, y te pedimos que por estar más cerca del G:.A:.D:.U:. Intercedas ante Él y le pidas para nosotros Salud, Fuerza y Unión, para poder seguir esparciendo por el mundo la Luz, El valor y el Trabajo honrado y Fecundo que tanto requiere nuestra amada Venezuela

 

GRACIAS…

Discurso con motivo del Día Masónico Nacional
¡Comparte!

Deja un comentario